Sesiones

Armonizar tu energía

La terapia de Reiki básica y fundamental es la conocida como imposición de manos. Esta se puede aplicar en camilla, sentado, o incluso a distancia. El cuerpo del terapeuta ejerce de canal por donde pasa la energía a otra persona. Todo se deja en manos de reiki. Se suelen aplicar las manos en 12 posiciones que cubren los centros vitales del organismo, aunque pueda haber tratamientos enfocados en alguna zona concreta del cuerpo. Sea como fuere, la energía siempre acude allí donde más se necesita.

En el sistema Gendai Reiki Ho usamos el llamado tacto de pluma. Hay un leve contacto que se centra más en lo energético. Las manos se posan de manera suave sobre los diferentes puntos del cuerpo (entre tres y cinco minutos). La persona que recibe la terapia solo tiene que relajarse. A veces incluso aparece el sueño, pues la sensación es similar a lo que se siente justo antes de dormir. Soltar las expectativas y confiar es la mejor disposición para una sesión positiva.

Sin embargo, sí que hay efectos constatados «en general» para las personas que reciben una sesión de Reiki: relajación profunda, reducción de los niveles de estrés y ansiedad, alivio de dolores físicos, mejora en los síntomas de algunas enfermedades autoinmunes, incremento de la calidad de sueño, más sensación de calma interior y claridad mental, mayor tolerancia ante los efectos secundarios de algunos medicamentos, sensación de conexión interior, etc.

En una sesión de Reiki no necesitas hacer nada especial, solo relajarte y dejar que la energía equilibre aquellas partes donde más se necesita. ¿Te animas?

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